El curriculum en Enfermería. Cómo hacer un buen CV

Quienes buscan a los mejores profesionales de Enfermería lo tienen fácil para elegir. Cuando los departamentos de recursos humanos evalúan personal repasando curriculums saben perfectamente donde encontrar la excelencia. Si aún no tienes claro sobre lo que cuenta en un perfil de enfermero que resulte llamativo para hospitales, empresas del sector sanitario y para consultas sanitarias y médicas privadas, fíjate en estas claves.

Ser el mejor entre cientos de aspirantes es sólo una cuestión de detalles, de cómo colocar la información que resulta clave para el tipo de trabajo específico para el que se busca un profesional de Enfermería. De lo que se trata es de marcar diferencias.

Si buscas que aprecien tu trabajo, tu formación, tu experiencia, ninguno de estos puntos deberían quedar fuera de tu curriculum:

  • Honores, premios y misiones especiales. Son diferentes formas de referirse a todo lo que el profesional de la Enfermería ha realizado a lo largo de su trayectoria formativa y en los puestos de trabajo que ha tenido. Ésto es menciones académicas, voluntariados, servicios en el extranjero o especializaciones que no sean comunes. El empleador valorará la proactividad del enfermero, su capacidad para adaptarse diferentes entornos y el status de las organizaciones que le contrataron para las tareas descritas.

Lo que diferencia

  • Especializaciones. Si se da el caso de una especialización en Enfermería hay que destacarlo, no solo la otorgada con el título en la facultad, sino también las diferentes especializaciones que se pueden haber obtenido posteriormente con un cursos y masters presenciales u online (es interesante ver el importante aumento en la tendencia a realizar un curso o un master de enfermería online frente a la tradicional formación presencial)  También es importante destacar la circunstancia de hablar idiomas. En algunos servicios relacionados con el turismo, como la asistencia en hoteles, en líneas aéreas o en centros de salud en zonas de costas, ésto resulta básico.
  • Disponibilidad. Ser flexible a la hora de realizar el trabajo permite ganar muchos puntos a ojos de quienes seleccionan personal de Enfermería. Cuanta mayor disponibilidad haya para ofrecer la realización de turnos variados y de días y horas, mejor. Se trata de un dato que hay que destacar.
  • Experiencia en informática. Ha de destacarse igualmente la capacidad para gestionar diferentes programas y aplicaciones informáticas. Especialmente las que están relacionadas con las bases de datos de uso sanitario. Si se ha trabajado con software EMR específico para la gestión de herramientas informáticas y ofimáticas vinculadas con el sector de la salud, se habrá ganado mucho.
  • Experiencia en pocas palabras. Por experiencia nos referimos a una descripción de los trabajos realizados anteriormente de forma escueta, clara y concisa. Hay que elegir bien las palabras y figurarlas teniendo en cuenta qué es lo que va a valorar el encargado de selección de personal.
  • Número de camas. Hay que incluir el número de camas de la instalación sanitaria en la que se trabajó anteriormente. Ese dato le dice al empleador la capacidad de trabajo que puede tener el enfermero para responsabilizarse de un área o servicio sanitarios. O lo que es lo mismo, la carga de trabajo que puede asumir.

Resultados profesionales

  • Objetivos y resultados cuantificables. En este apartado es importante incluir los objetivos que se marcaron para determinadas áreas y los resultados finalmente alcanzados en trabajos y en tareas anteriores. Se trata de información que ha de estar debidamente referenciada, que tiene que ser veraz y para la que hay que entregar una lista de contactos que permitan al empleador hacer sus propias comprobaciones.
  • Funciones y responsabilidades. Este es un apartado que se suele completar con argumentos vagos e imprecisos. Algo así como ‘hacer un trabajo profesional, cumplir con las obligaciones y atender a los pacientes.

Para destacar hay que ser más específicos. Y específicos significa ser creativos y aportar información sobre funciones y responsabilidades del enfermero dispuestas a ser asumidas en otro nivel. Por ejemplo, que se emparejen con los objetivos de la empresa o del centro sanitario para el que se quiere trabajar. Con argumentos razonables, creíbles y respaldables.

Así se construye un curriculum de enfermero que un empleador podrá recordar y que será difícil de rechazar. ¿Qué apostamos?.